Pausa Interestelar
CerámicaLa obra muestra a un astronauta sentado con las piernas cruzadas, sosteniendo una taza de café con naturalidad, como si la inmensidad del cosmos se redujera a un instante cotidiano.
La obra muestra a un astronauta sentado con las piernas cruzadas, sosteniendo una taza de café con naturalidad, como si la inmensidad del cosmos se redujera a un instante cotidiano.
La obra muestra a un astronauta en profunda meditación sobre un sofá cuya textura imita la superficie lunar, con cráteres y relieves que evocan paisajes extraterrestres.
La obra presenta a un pulpo acomodado en un sofá, una presencia marina trasladada a un espacio doméstico que genera un contraste sutil entre comodidad y extrañeza.
Un niño en traje de astronauta abraza su osito mientras contempla las estrellas desde la superficie lunar.
Un niño en pañales, con una máscara de Batman, descansa sobre la superficie de la luna.
Un rinoceronte se detiene sobre la luna, sosteniendo su casco bajo el brazo como quien hace una pausa en medio del infinito. La obra representa la fuerza contenida, la resiliencia que encuentra reposo tras la exploración.
La luna, testigo silenciosa, se convierte en ring y refugio, recordándonos que incluso la fuerza más bruta necesita equilibrio para no perderse en el vacío.