Cuna Cósmica
CerámicaLa obra presenta un objeto en forma de huevo con un núcleo de resina transparente que encierra la silueta fetal de un astronauta niño.
La obra presenta un objeto en forma de huevo con un núcleo de resina transparente que encierra la silueta fetal de un astronauta niño.
La obra muestra a un astronauta sentado con las piernas cruzadas, sosteniendo una taza de café con naturalidad, como si la inmensidad del cosmos se redujera a un instante cotidiano.
La obra muestra a un astronauta en profunda meditación sobre un sofá cuya textura imita la superficie lunar, con cráteres y relieves que evocan paisajes extraterrestres.
La obra presenta a un pulpo acomodado en un sofá, una presencia marina trasladada a un espacio doméstico que genera un contraste sutil entre comodidad y extrañeza.
En esta obra, la figura monumental del T-Rex aparece desplazada de su entorno natural y recontextualizada en un espacio doméstico: una simple tina de baño.
Dos astronautas reposan sobre la superficie de la luna. Sus cuerpos permanecen inmóviles, pero sus cascos se tocan suavemente en un gesto que sugiere un beso imposible.
Un astronauta medita en posición de loto sobre un ojo que simboliza el tercero. La obra reflexiona sobre la expansión de la conciencia y la búsqueda de conexión entre el cosmos y el interior del ser.
Un niño en traje de astronauta abraza su osito mientras contempla las estrellas desde la superficie lunar.
Un niño en pañales, con una máscara de Batman, descansa sobre la superficie de la luna.
Un astronauta colosal descansa sobre la luna que lo sostiene, invirtiendo la lógica del cosmos. En esta tensión entre peso y levedad, la obra explora el equilibrio entre la fragilidad humana y su deseo de trascendencia.
Un rinoceronte se detiene sobre la luna, sosteniendo su casco bajo el brazo como quien hace una pausa en medio del infinito. La obra representa la fuerza contenida, la resiliencia que encuentra reposo tras la exploración.